La inteligencia artificial ya no es una tendencia de Silicon Valley. Empresas de Girona, Figueres y la Costa Brava están implementando soluciones reales que mejoran la productividad, reducen costes y abren nuevos mercados.

Aquí explicamos cinco casos que hemos acompañado directamente.

1. Detección de fallos en línea de montaje

Una empresa metalúrgica del Gironès tenía un problema crónico: los fallos en la línea de producción se detectaban demasiado tarde, cuando el coste de retrabajo ya era elevado.

Implementamos un sistema de Computer Vision que analiza las piezas en tiempo real y detecta defectos con un 99,2% de precisión. El resultado: un 38% de reducción del tiempo de ciclo y cero falsos positivos que detengan la producción innecesariamente.

2. Revisión de contratos en 40 minutos

Un bufete de abogados de la Costa Brava revisaba cada contrato manualmente. Con 1.200 documentos al mes, el proceso consumía decenas de horas de abogados sénior.

Construimos un agente RAG privado —los datos nunca salen de sus servidores— que extrae cláusulas relevantes, detecta riesgos y genera un resumen ejecutivo. Lo que tardaba 12 horas ahora se hace en 40 minutos.

3. Recomendador de inventario para retail

Una cadena de retail con 14 puntos de venta tenía un problema de stock: demasiado producto obsoleto y roturas constantes en los artículos más vendidos.

Entrenamos un modelo de demand forecasting con sus datos históricos de ventas. La conversión ha subido un 24% y el stock obsoleto ha bajado un 61%.

Conclusiones

Estos casos tienen un denominador común: no buscan implementar IA por implementarla. Identifican un problema real, miden el impacto y construyen una solución alineada con el proceso existente.

Si queréis explorar si la IA puede resolver un reto concreto de vuestra organización, llamadnos. La primera llamada es gratuita y sin compromiso.