Si estáis explorando la automatización de procesos, probablemente habéis oído hablar de Make (antes Integromat) y n8n. Ambas permiten conectar aplicaciones y automatizar flujos de trabajo sin programar demasiado. Pero no son iguales, y la diferencia importa.
Make: potencia visual sin fricciones
Make es un servicio en la nube con una interfaz visual muy trabajada. Conectas módulos, configuras filtros y lanzas flujos con pocas horas de aprendizaje.
Cuándo tiene sentido:
- Equipos sin perfil técnico que deben mantener los flujos
- Integraciones estándar: CRM, Gmail, Slack, Notion, Airtable, etc.
- Volúmenes moderados (hasta decenas de miles de operaciones al mes)
- Proyectos donde la velocidad de implementación es prioritaria
Limitaciones:
- Precio por operación: escala mal con volúmenes altos
- Los datos pasan por los servidores de Make (tenedlo en cuenta si trabajáis con datos sensibles)
- La lógica compleja se vuelve difícil de mantener
n8n: flexibilidad y control total
n8n es de código abierto y puede alojarse en vuestros propios servidores. Permite escribir código JavaScript directamente en los nodos y construir lógicas muy complejas.
Cuándo tiene sentido:
- Necesitáis que los datos no salgan de vuestra infraestructura
- Volúmenes altos de operaciones (coste fijo, no por operación)
- Lógicas complejas con ramificaciones, subflujos y transformaciones avanzadas
- Tenéis un perfil técnico interno que mantendrá los flujos
Limitaciones:
- Curva de aprendizaje más alta
- Requiere mantenimiento de infraestructura si lo alojáis vosotros
- El ecosistema de conectores es más pequeño que el de Make
El veredicto práctico
| Make | n8n | |
|---|---|---|
| Facilidad | ★★★★★ | ★★★☆☆ |
| Precio (volumen bajo) | ★★★★☆ | ★★★☆☆ |
| Precio (volumen alto) | ★★☆☆☆ | ★★★★★ |
| Privacidad de datos | ★★★☆☆ | ★★★★★ |
| Lógica compleja | ★★★☆☆ | ★★★★★ |
Nuestra recomendación habitual: Make para los primeros proyectos y para equipos no técnicos. n8n para todo lo que requiera control de datos o escale en volumen.
En muchos clientes, acabamos usando las dos: Make para integraciones rápidas con SaaS estándar, n8n para los flujos críticos alojados internamente.
Si estáis diseñando la arquitectura de automatización de vuestra empresa, vale la pena pensar en la selección de herramientas desde el principio. Un cambio de plataforma a mitad del camino tiene un coste real.