El prompt engineering (ingeniería de prompts) es la técnica de redactar instrucciones para una inteligencia artificial de forma que la respuesta sea precisa, útil y coherente. Un prompt es el texto que escribís en ChatGPT, Copilot, Claude o Gemini; cuanto más claro sea el contexto, la tarea y el formato que pedís, mejor será el resultado.

La mayoría de personas que dicen “la IA no me ayuda mucho” no tienen un problema de herramienta, sino de instrucciones. La buena noticia es que no hace falta ser técnico: escribir buenos prompts se aprende en pocas horas y se nota desde el primer día.

Por qué el prompt marca la diferencia

Un modelo de lenguaje genera la respuesta más probable a partir de lo que le dais (lo explicamos en qué es un LLM). Si la instrucción es vaga, la respuesta será genérica. Comparad:

  • Prompt vago: “Escribe un correo a un cliente.”
  • Prompt trabajado: “Eres el responsable comercial de una empresa de recambios industriales de Girona. Escribe un correo a un cliente que lleva tres meses sin comprar, para proponerle una visita a la planta. Tono cercano pero profesional, máximo 120 palabras, en castellano. Termina con dos propuestas de fecha concretas.”

El segundo prompt tarda treinta segundos más en escribirse y ahorra tres o cuatro rondas de correcciones.

La estructura de un buen prompt

No hay una fórmula mágica, pero casi todos los buenos prompts tienen estos seis elementos:

ElementoQué esEjemplo
RolQuién debe ser la IA”Eres un técnico de prevención de riesgos laborales”
ContextoLa situación y la información relevante”Tenemos una nave de 2.000 m² con carretillas elevadoras”
TareaQué debe hacer exactamente, con un verbo claro”Redacta un protocolo de 10 puntos”
FormatoCómo queréis el resultado”En una tabla con riesgo, medida y responsable”
EjemplosUn modelo de lo que esperáis”Hazlo parecido a este protocolo anterior: …”
RestriccionesLímites y cosas a evitar”Sin tecnicismos, máximo una página”

No hace falta ponerlos todos siempre. Pero cuando una respuesta no os convence, casi siempre falta contexto, formato o ejemplos.

7 técnicas que funcionan

  1. Dadle material, no solo órdenes. Pegad el documento, las notas de la reunión o los datos. La IA trabaja mucho mejor sobre información concreta que inventándola.
  2. Pedidle que pregunte primero. Terminad el prompt con “Antes de responder, hazme las preguntas que necesites para hacerlo bien”. Es una de las técnicas más efectivas y menos utilizadas.
  3. Mostrad ejemplos. Si queréis un estilo concreto, dadle uno o dos ejemplos. La IA los imitará mucho mejor que una descripción.
  4. Dividid las tareas grandes. Primero el índice, después cada apartado, después la revisión. Las tareas complejas salen mejor por pasos.
  5. Pedid que razone. Para análisis y decisiones, pedidle que explique el razonamiento paso a paso antes de dar la conclusión. Así podéis detectar dónde se equivoca.
  6. Iterad en lugar de empezar de cero. “Hazlo más corto”, “cambia el tono”, “añade una tabla”. La conversación es parte del proceso.
  7. Pedidle que se revise. “Revisa el texto e indica posibles errores, datos que habría que verificar y puntos débiles.” No sustituye la revisión humana, pero ayuda.

Plantillas de prompts por departamento

Estos prompts son un punto de partida. Sustituid lo que hay entre corchetes:

  • Comercial: “Eres un comercial experto en [sector]. A partir de estas notas de visita [notas], redacta una propuesta para [cliente] con: resumen de necesidades, solución propuesta, tres beneficios y próximos pasos. Tono consultivo, máximo una página.”
  • Atención al cliente: “Responde a esta reclamación [texto] en nombre de [empresa]. Reconoce el problema, explica la solución [solución] y ofrece [compensación]. Tono empático, sin excusas genéricas, máximo 150 palabras.”
  • Administración: “Extrae de esta factura [texto o documento] el proveedor, NIF, fecha, base imponible, IVA y total, en una tabla. Si falta algún dato, indícalo en lugar de inventarlo.”
  • Recursos humanos: “Redacta una oferta de empleo para [puesto] en [empresa], una [descripción breve]. Incluye funciones, requisitos imprescindibles y deseables y qué ofrecemos. Lenguaje inclusivo, en catalán y castellano.”
  • Dirección: “Resume este informe [documento] en cinco puntos para un comité de dirección: situación, cifras clave, riesgos, decisiones necesarias y recomendación.”

Fijaos en el detalle del ejemplo de administración: “si falta algún dato, indícalo en lugar de inventarlo”. Este tipo de instrucciones reduce mucho las alucinaciones.

Errores habituales

  • Ser demasiado breve. Cinco palabras dan una respuesta de cinco palabras de calidad.
  • Pedirlo todo a la vez. Un solo prompt con diez tareas suele hacer mal la mitad.
  • No decir el formato. Si necesitáis una tabla, un correo o una lista, decidlo.
  • Confiar sin revisar. Las cifras, nombres, fechas y referencias siempre deben comprobarse.
  • Introducir datos sensibles en herramientas no aprobadas. Antes de copiar datos de clientes, aseguraos de usar una versión de empresa con garantías de privacidad.

De la habilidad individual a la biblioteca de la empresa

El salto real llega cuando los buenos prompts dejan de ser un truco personal y se convierten en un activo de la empresa:

  1. Recoged los prompts que funcionan de cada departamento en un documento compartido.
  2. Estandarizadlos como plantillas con los campos variables marcados.
  3. Integradlos en las herramientas: asistentes personalizados en ChatGPT, agentes en Microsoft Copilot o automatizaciones que ejecutan el prompt sin que nadie tenga que escribirlo.
  4. Revisadlos periódicamente, porque los modelos cambian y lo que funcionaba hace seis meses se puede mejorar.

Cuando un prompt se usa decenas de veces al día, el paso natural es automatizarlo: que la IA se active sola cuando entra un correo, una factura o una solicitud. Si os interesa este paso, mirad nuestras automatizaciones con IA. Y si queréis entender bien todo el abanico de usos, lo explicamos en IA generativa en la empresa.

Escribir buenos prompts es la competencia de IA con más retorno por hora invertida. En nuestras formaciones de IA para empresas trabajamos con plantillas y casos reales de vuestro sector para que cada persona salga con prompts que pueda usar al día siguiente.

Preguntas frecuentes sobre prompt engineering

¿Qué es un prompt?

Es la instrucción o pregunta que escribís en una herramienta de inteligencia artificial. Puede ser una frase corta o un texto largo con contexto, documentos adjuntos y ejemplos.

¿Hay que saber programar para hacer prompt engineering?

No. Para el uso diario en la empresa basta con escribir con claridad y aplicar unas cuantas técnicas. La programación solo entra en juego cuando los prompts se integran en aplicaciones o automatizaciones.

¿Los mismos prompts funcionan en ChatGPT, Copilot y Claude?

En general sí: la estructura de un buen prompt es válida para todos los modelos. Los resultados pueden variar ligeramente, así que conviene probar las plantillas importantes con la herramienta que uséis en la empresa.

¿Se pueden escribir los prompts en catalán?

Sí. Los modelos actuales entienden y responden bien en catalán. Si el resultado debe estar en un idioma concreto, indicadlo explícitamente en el prompt.